Hola,
En mi última entrada prometía subir alguna imagen de Holy Nigth! para abrir boca y, como lo prometido es deuda, ahí va:
Este es uno de los momentos en los que le sacamos partido al 3d. En medio de una alocada persecución y tras un giro de 180 grados el Niño Jesús sale disparado (a las butacas). La oveja Rita lo coge in extremis y lo devuelve a dentro de la pantalla, cayendo de nuevo en el trineo. Físicamente esto sería bastante complicado de lograr, pero… el cine es cine, ¿no?

Os quería enseñar esta imagen en 3d pero como no la llevo encima, os enseño otra en la el niño está fuera también, vacilando a la oveja. Está en anaglífico, así que si tenéis esas (ahora ya prehistóricas) gafas de colores, sujetadlas con la nariz.

Bueno, iré subiendo algunas imágenes para que podáis verle la pinta a la peli que, en serio, está feo que yo lo diga, pero ha quedado genial.
Pero la verdadera razón de publicar esta entrada es para decirle adiós a Dygra donde ya no trabajo oficialmente desde hace un par de semanas. En realidad, Holy está terminada ya desde Julio, pero me he dedicado a descansar en Croacia, donde no es por nada pero se estaba mejor que aquí (“compañeiros galegos”, siento el agosto que habéis tenido). Y ahora esperemos que el panaroma nacional e internacional se despeje un poquito y podamos ver Holy en la gran pantalla.
Y como no podía ser menos, después de ocho años especiales, intensísimos, muy duros a veces, quería despedirme de Dygra diciéndole a toda la gente que a pasado por allí, que además de hacer películas, cortos, magia y auténticos malabarismos para acabar casi todos los proyectos, han hecho que alguien (yo) pueda mirar atrás y ver que cada momento de esos ocho años ha valido la pena. Muchas gracias a todos. Nos vemos por ahí.
Peeero…, adiós a Dygra no quiere decir adiós a Holy. Así que, como os decía, seguiré por aquí subiendo cosillas de la peli, hasta que os pueda comunicar el día del estreno (no hará falta que lo escriba, me oiréis gritar).
Lo dicho, dygreros y ex-dygreros… Gracias.
Saludos a todos,
Juan.
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